Suscríbete a mi lista de correo #EnFemenino

martes, 8 de noviembre de 2016

El dolor durante el sexo NO es normal

Entre un 60 y un 70% de las mujeres jóvenes en Venezuela creen que el dolor durante la penetración es normal (*). Esto es un error de concepto terrible, que limita mucho la búsqueda del placer femenino y que perpetúa la idea del sexo como una obligación.

El dolor coital NO es normal. Una de sus principales causas es la falta de lubricación vaginal. Una penetración acelerada, sin hacer uso de las caricias y el juego previo, sin tomarse tiempo para el encuentro íntimo y que la mujer sienta el momento conectado a sus emociones más allá de su cuerpo, no sólo causa disconfort, sino que puede ocasionar desgarros de cuidado.

El nombre para el coito doloroso es Dispareunia, y puede ser causado por una entidad llamada Vaginismo, que es una contracción involuntaria del músculo pubococcígeo que hace muy dífícil, en muchos casos imposible, la penetración. En el Vaginismo hay un componente psicológico importante, la creencia de que el sexo es doloroso exacerba la tensión muscular de todo el cuerpo e impide la relajación, indispensable para el sexo placentero, genera hipervigilancia y ansiedad, un miedo anticipatorio y, como consecuencia, el dolor coital se experimenta en un círculo vicioso.

Se estima que es un trastorno con una prevalencia del 21% en todo el mundo - 15% en los Estados Unidos - y requiere de un diágnóstico interdisciplinario con el médico ginecólogo para descartar causas orgánicas como infecciones urinarias que pueden producir Síndrome de Vestibulitis Vulvar y Vulvodinia, condiciones que generan ardor e incomodidad en la zona que afectan no sólo la actividad sexual, causas dermatológicas e Infecciones de Trasmisión Sexual (ITS). Por otra parte, es preciso acotar, que existen causas hormonales como el uso de anticonceptivos o la presencia de menopausia que pueden agravar el problema, así como condiciones orgánicas inflamatorias como el VPH, el Síndrome de Colon Irritable o las Alergias

Miedo a quedar embarazada, experiencias previas traumáticas, violencia de pareja, abuso sexual, presenciar conductas de abuso familiar en la infancia, educación con rigidez moral y religiosa, poca conexión íntima con la pareja, falta de comunicación asertiva, miedo a perder el control y mostrarse vulnerable, la idea de que el sexo es malo, una educación sexual limitada o inexistente...son factores más determinantes que las condiciones orgánicas que puedan incidir en un cuadro dolor pélvico - genital. Muchas mujeres, por vergüenza, sólo consultan al ginecólogo quien con frecuencia no encuentra causas concluyentes para un diagnóstico físico. Si este es tu caso, no temas consultar al sexólogo, somos los profesionales formados para desmontar estas creencias, fortalecer tu autoestima y tu actitud, y ayudarte a experimentar una sexualidad plena y saludable, la cual es tu derecho y un pilar importante para tu bienestar.

(*) Estudio Bayer Mitos y Realidades de la Sexualidad y Anticoncepción en Jóvenes Venezolanos (Laboratorios Bayer 2016). Si quieres más información, haz click aquí.

Mi libro En Femenino está a la venta en las mejores librerías de Caracas: Entre Libros (Los Palos Grandes), Lugar Común (Los Palos Grandes), Kalathos (Centro De Arte Galpones de Los Chorros), El Buscón (Trasnocho Cultural CC. Paseo Las Mercedes), Nóctua (Centro Plaza) y Templo Interno (Centro Plaza) y llega a todo el territorio venezolano a través de envío directo ysabelvd@yahoo.com

2 comentarios:

Damarggy Rojas dijo...

Muy explícito Ysabel. Me hizo recordar mi primera vez, como siempre te felicito y me alegra que hables de estos temas de manera detallada y puedas orientar a tus lectores. Gracias.. Ya estaré pendiente para la etapa de la Menopausia.

Ysabel Francis Velásquez dijo...

Gracias a tí por leerme siempre Damarggy! Yo creo que todas hemos experimentado al menos un episodio de dolor sexual durante las primeras veces. La menopausia es un factor entre otros, pero con asertividad en la comunicación y amor en pareja no es determinante. Un abrazo grande!